miércoles, 28 de julio de 2010

¿Alguna vez has oído un chiste tantas veces que ya no sabes por qué tiene gracia? Y un día lo oyes otra vez y de repente es nuevo. Entonces recuerdas por qué te gustó tanto la primera vez.
- Busco el polvo perfecto, ricura, ¿quieres aprovecharte de una chica que no sabe decir no?
- Vale, está bien... ¿qué número me correspondería?
- El 2461.
- Creo que voy a pasar.
- O sea ¿que no eres lo bastante hombre? ¿Te conviertes en un pichafloja?
- Nunca lo sabrás, ¿vale? Porque si no lo hago, no seré el número dos mil nose cuantos, seré el número uno. El tipo al que recordarás durante toda tu vida.



—Si te encuentras un billete en casa de alguien... ¿es como si te lo encontraras en la calle? 
—¡No!
—Entonces... No he encontrado nada.